sábado, 8 de septiembre de 2018

María






A las personas amadas que se marcharon siendo muy jóvenes, solo podemos celebrarlas, festejar que estuvieron aquí y que ellas también nos amaron. En mi caso no contaba ni diez años cuando tía María se fue. Ahora en la madurez, comprende una el dolor aquel intruso que azotó a la familia entonces, también ahora prima Maricarmen me pide que le pinte un retrato de su madre, y qué entrañable placer el de haber pasado todas esas horas en compañía de la tía, tratar en el retrato de hacerla a ella mejor aún, si es que cabe el atrevimiento...
Haber amado a un hombre y traído tres hijos al mundo, el de María es un legado hecho de belleza, igual que ella.

































 A tita María
a su memoria
que es radiante




2 comentarios:

  1. ¡Qué bonito retrato Sete! Y cuanto amor se nota que has puesto al realizarlo. Me alegro que el reto de pintar a tu tía, haya terminado siendo una experiencia tan gratificante y emotiva. Besos preciosa

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  2. Ha sido tal y como dices, amiga. Gracias por tu opinión.
    Un abrazo.

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