jueves, 18 de octubre de 2012

PARA QUE TÚ ME OIGAS


 Un poema inolvidable...




*Para que tú me oigas*

(P. nº 5)


Para que tú me oigas
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.

Collar, cascabel ebrio
para tus manos suaves como las uvas.

Y las miro lejanas mis palabras.
Más que mías son tuyas.
Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.

Ellas trepan así por las paredes húmedas.
Eres tú la culpable de este juego sangriento.

Ellas están huyendo de mi guarida oscura.
Todo lo llenas tú, todo lo llenas.

Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,
y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.

Ahora quiero que digan lo que quiero decirte
para que tú las oigas como quiero que me oigas.

El viento de la angustia aún las suele arrastrar.
Huracanes de sueños aún a veces las tumban.

Escuchas otras voces en mi voz dolorida.
Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.
Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.
Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.

Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.
Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.

Voy haciendo de todas un collar infinito
para tus blancas manos, suaves como las uvas.


"Veinte poemas de amor y una canción desesperada" / Pablo Neruda


Déjame tu opinión, gracias.

4 comentarios:

  1. Respuestas

    1. Lo es. Como tantos otros del gran poeta chileno.

      Besos Lola, gracias a ti por leer.

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  2. Música pura para leer en absoluto silencio;
    podrás sentir nacer cada nota,
    mecerte con cada arpegio.
    Imágenes que ven los ciegos,
    ritmos que escuchan los sordos;
    manantial para el sediento de sentimientos tan hondos.


    Maravillosos Neruda.
    Un beso, mi querida poeta.

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    Respuestas

    1. Buenas noches Esteban;

      Este que me regalas es un comentario-poema para releer.

      Gracias por visitarme una vez más. Te reenvío el beso, amigo.

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