Poder reproducir, salvando las distancias, una pintura de tanta hondura sentimental como esta de Montserrat Gudiol, cuánta satisfacción...
Convivir al fin con esta imagen tan condenadamente bella, qué emoción esta mía...
Convivir al fin con esta imagen tan condenadamente bella, qué emoción esta mía...
Qué emoción pintar esas bocas
que van a besar tanto
traer al mundo las sensuales manos
juntar estas piernas que se elevan
qué emoción hurgar en el gesto
ver removidas las entrañas
Óleo sobre lienzo 80x60