domingo, 18 de agosto de 2013

G A B R I E L A M I S T R A L


Tengo un interés creciente por la literatura chilena. Venerados Isabel Allende y Pablo Neruda, ahora recién me inicio en Gabriela Mistral. Oteando su poesía, sin profundizar aún, quedo admirada.
Gabriela Mistral, 1889-1957. Chile. Premio Nobel de Literatura,1945.












D e s v e l a d a

Como soy reina y fui mendiga, ahora
vivo en puro temblor de que me dejes,
y te pregunto, pálida, a cada hora:
«¿Estás conmigo aún? ¡Ay, no te alejes!»

Quisiera hacer las marchas sonriendo
y confiando ahora que has venido;
pero hasta en el dormir estoy temiendo
y pregunto entre sueños: «¿No te has ido?»


Decia Pablo Neruda en sus espléndidas memorias, a propósito de Mistral; "Yo la miraba pasar por las calles de mi pueblo con sus ropones talares, y le tenía miedo. Pero, cuando me llevaron a visitarla, la encontre buenamoza. En su rostro tostado, en que la sangre india predominaba como en un bello cántaro araucano, sus dientes blanquísimos se mostraban en una sonrisa plena y generosa que iluminaba la habitación."

(...)
¿Te acuerdas del primero...? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenáronse de lágrimas tus ojos.
¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
y qué viste después...? Sangre en mis labios.
Yo te enseñe a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.
Estrofas de GM, poema "Besos"

Y añadió Pablo; "La vi muy pocas veces. Lo bastante para que cada vez saliera (del liceo de niñas, del que era directora) con algunos libros que me regalaba.
Eran siempre novelas rusas. Puedo decir que Gabriela me embarcó en esa seria y terrible visión de los novelistas rusos y que Tolstói, Dostoyevski, Chéjov, entraron en mi más profunda predilección. Siguen acompañándome.

E s c ó n d e m e
Escóndeme que el mundo no me adivine.
Escóndeme como el tronco su resina, y
que yo te perfume en la sombra, como
la gota de goma, y que te suavice con
ella, y los demás no sepan de dónde
viene tu dulzura...

Soy fea sin ti, como las cosas desarraigadas
de su sitio; como las raíces abandonadas
sobre el suelo.

¿Por qué no soy pequeña como la almendra
en el hueso cerrado?

¡Bébeme! ¡Hazme una gota de tu sangre, y
subiré a tu mejilla, y estaré en ella
como la pinta vivísima en la hoja de la
vid. Vuélveme tu suspiro, y subiré
y bajaré de tu pecho, me enredaré
en tu corazón, saldré al aire para volver
a entrar. Y estaré en este juego
toda la vida.



Mejor con tu opinión, gracias.

1 comentario:

  1. Comparto tu interés por la literatura chilena y con los tres autores que citas. En general soy admiradora de la literatura hispanoamericana que nos dio en el siglo XX tantisimos autores inolvidables. Estos versos de Gabriela Mistral que nos dejas aquí son de una gran belleza, destacaría esta estrofa del poema Besos:

    Yo te enseñe a besar: los besos fríos
    son de impasible corazón de roca,
    yo te enseñé a besar con besos míos
    inventados por mí, para tu boca.

    Son emoción en su estado más puro. Un abrazo, Setefilla.

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